Muchas intoxicaciones en perros y gatos ocurren en casa, con alimentos que para nosotros son completamente inofensivos. Esta lista cubre los más habituales — ante cualquier ingestión conocida o sospechada, contacta con tu veterinario o un centro de toxicología veterinaria de inmediato, no esperes a ver síntomas.
Tóxicos graves, presentes en casi todas las cocinas
- Chocolate: contiene teobromina, tóxica para perros y gatos — cuanto más puro (negro), más peligroso. Puede afectar al corazón y al sistema nervioso.
- Uvas y pasas: pueden causar fallo renal agudo en perros, incluso en cantidades pequeñas, por motivos que no se conocen del todo.
- Cebolla, ajo, puerro y chalota (crudos, cocinados o en polvo): dañan los glóbulos rojos y pueden causar anemia, con efecto acumulativo.
- Xilitol (edulcorante en chicles, algunos dulces y pasta de dientes): provoca una bajada brusca de azúcar en sangre en perros, muy peligrosa.
Otros riesgos menos conocidos
- Aguacate (persina, más tóxica para aves y algunos mamíferos pequeños).
- Huesos cocinados: se astillan y pueden perforar el tracto digestivo — muy distinto de un hueso crudo grande y adecuado.
- Alcohol, café y bebidas con cafeína.
- Masa de pan cruda con levadura: fermenta en el estómago y puede causar torsión gástrica e intoxicación por alcohol.
- Nueces de macadamia, especialmente en perros.
Qué hacer si sospechas una ingestión tóxica
No induzcas el vómito por tu cuenta — en algunos casos (sustancias cáusticas, por ejemplo) puede empeorar el daño. Llama a tu veterinario o a un centro de toxicología, indica qué ha comido, cuánto y cuándo, y seguid sus instrucciones.